Día Internacional de la Epilepsia: El rol clave de la rehabilitación

Cada segundo lunes de febrero, el mundo se une para visibilizar una de las enfermedades neurológicas más comunes y a la vez más incomprendidas: la epilepsia.

Esta condición, que afecta a millones de personas en todo el mundo, no solo implica crisis convulsivas, sino también desafíos en la autonomía, la salud emocional y la inclusión social.

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es una enfermedad crónica del sistema nervioso central caracterizada por descargas eléctricas anormales en el cerebro, lo que provoca crisis recurrentes. Estas crisis pueden variar en intensidad y tipo, desde pequeños episodios de ausencia hasta convulsiones generalizadas. A pesar de los avances en investigación y tratamiento, muchas personas con epilepsia continúan enfrentando barreras en su vida diaria debido a la desinformación y el estigma social.

La rehabilitación: clave para la calidad de vida

Aunque el tratamiento farmacológico es la primera línea de acción para controlar las crisis epilépticas, la rehabilitación juega un papel fundamental en la mejora de la calidad de vida de estos pacientes. Dependiendo del tipo de epilepsia y sus efectos en el sistema nervioso, los programas de rehabilitación pueden incluir:

  • Fisioterapia: Especialmente para quienes han desarrollado déficits motores tras una crisis o como consecuencia de un daño cerebral subyacente.
  • Terapia ocupacional: Ayuda a mejorar la autonomía en las actividades diarias y facilita la integración social y laboral.
  • Neuropsicología: Fundamental para abordar problemas de memoria, atención y otras funciones cognitivas que pueden verse afectadas.
  • Realidad virtual y tecnologías avanzadas: Cada vez más utilizadas para la rehabilitación neurológica, mejorando la coordinación y el equilibrio de los pacientes con epilepsia.

Rompiendo mitos y fomentando la inclusión

Uno de los mayores retos para las personas con epilepsia es el estigma social. Aún existen mitos que limitan sus oportunidades en el ámbito laboral, educativo y social. Algunas creencias erróneas incluyen la idea de que la epilepsia es contagiosa, que todas las personas con epilepsia tienen discapacidad intelectual o que no pueden realizar actividades deportivas. Nada más lejos de la realidad.

La información y la sensibilización son herramientas clave para cambiar esta percepción. La epilepsia no define a quienes la padecen, y con el tratamiento adecuado y el acceso a programas de rehabilitación, muchas personas pueden llevar una vida completamente normal y activa.

En los centros de rehabilitación y el Hospital ICOT Ciudad de Telde, se trabaja día a día con pacientes que enfrentan esta condición, brindando herramientas para potenciar sus capacidades y superar las limitaciones. La combinación de equipos multidisciplinares y tecnologías innovadoras permite un abordaje integral para mejorar la calidad de vida de los pacientes con epilepsia.

Hoy es un buen día para aprender, concienciar y apoyar a quienes conviven con la epilepsia. Juntos podemos construir una sociedad más inclusiva y accesible para todos.